martes, noviembre 21, 2006

Los 10 mejores vinos del 2006

Cada año, la revista Wine Spectator consulta los vinos que ha calificado durante los últimos 12 meses y selecciona los mejores para conformar una lista con los 100 mejores vinos del año.

Durante el año 2006, calificaron alrededor de 13,500 vinos alrededor del mundo en catas a ciegas. Casi 3,000 de estos vinos, obtuvieron calificaciones sobresalientes (90 puntos o más). Después redujeron esta lista basados en criterios como: calidad (determinado por la puntuación), valor (reflejado en el precio), disponibilidad (medida por la producción de cajas) y el llamado "factor sorpresa" (confidencial y no revelado por los catadores). Luego, tomando en cuenta todos estos elementos, conformaron la lista de los 100 mejores vinos del año 2006.

Trece países están representados en la lista del 2006, conviertiéndola en la más diversa en la historia de la lista de la revista WineSpectator, la cual inició en 1988. La calificación promedio de la lista es de 93 puntos, mientras que el precio promedio es de $ 49 dólares.

Este año, los primeros diez mejores vinos tuvieron representantes tanto del "Nuevo" mundo como del "Viejo" mundo, con vinos de Francia, Italia, Estados Unidos, Chile y Australia.

A continuación, la lista de los 10 mejores vinos del 2006, según la revista Wine Spectator:

1.- CASANOVA DI NERI Brunello di Montalcino Tenuta Nuova 2001
(97 puntos, $70, Toscana)

2.- QUILCEDA CREEK Cabernet Sauvignon Washington 2003
(95 puntos, $ 85, Washington)

3.- CHÂTEAU LÈOVILLE BARTON St.-Julien 2003
(98 puntos, $ 75 , Burdeos)

4.- CONCHA Y TORO Cabernet Sauvignon Puente Alto Don Melchor 2003
(96 puntos, $ 47, Chile)

5.- DOMAINE DU PÉGAÜ Châteauneuf-du-Pape Cuvée Réservée 2003
(97 puntos, $ 70, Ródano)

6.- CHÂTEAU LAFAURIE-PEYRAGUEY Sauternes 2003
(97 puntos, $ 45, Burdeos)

7.- KOSTA BROWNE Pinot Noir Russian River Valley 2004
(96 puntos, $ 38, California)

8.- KONGSGAARD Chardonnay Napa Valley 2003
(97 puntos, $ 75, California)

9.- BRANCAIA Toscana Il Blu 2004
(96 puntos, $70, Toscana)

10.- TWO HANDS Shiraz Barossa Valley Bella's Garden 2004
(95 puntos, $ 50, Australia)

Enhorabuena a Concha y Toro por haber posicionado un vino chileno en el lugar número 4, esto demuestra la calidad de los vinos chilenos. Aunque es una lástima que no veamos algún vino argentino o español dentro de los primeros 10 lugares. Estoy seguro que habrá mas de uno que merece estar en esta lista.

Pero independientemente de lo que nos puede decir una lista, recuerda siempre que lo importante es lo que a tí te guste, todo lo demás... es solo comentario!


viernes, noviembre 17, 2006

El otro Rioja posible


Cata de Riojas en la Capilla del Hostal dos Reis Católicos en Santiago de Compostela. Foto: Sole


Siempre tuve la sensación de que el Rioja, más que una denominación, era una especie de fórmula patentada, de sabor estándar, que se repite a lo largo de una serie de famosas marcas que producen vinos de color similar, estructura calcada y sabor casi idéntico: así ocurre con los Coto, Azpilicueta, Vivanco, Campillo o Marques de Riscal. Gigantes de la producción responsables del Rioja como marca global y, durante mucho tiempo, casi la única D.O. solvente en tintos en el mercado español. Obviamente, este vino para gustos globales también tiene suyas aventajes: son caldos de consenso que encajan en el gusto de mucha gente, especialmente de la más madura. Vinos de señor. Persistencia gustativa, sabor recto y directo al paladar, poco liante. Cuando te cae el marrón de la selección de vino en una comida colectiva en la que hay sensibilidades muy diferentes, ese Rioja siempre es una opción cómoda y neutral, que permite dar paso rápidamente a otra cosa.

Pero en una tierra tan fértil para la cultura del vino como la Rioja, era extraño que no hubiese otras opciones diferentes de ese vino industrial. Pudimos descubrir algunas de ellas ayer en la cata de presentación que las Bodegas Familiares de La Rioja organizaron en Santiago de Compostela. Las Bodegas Familiares son una asociación de herederos de viñedos que buscan crear marcas de una producción pequeña pero muy diferenciada, basada en la explotación de los vinos del pago, del terroir y del cultivo ecológico, buscando un cliente de gustos más específicos. O sea, son como La 2 de La Rioja. Su producción no llega, la mayor parte de las veces, a Galicia: de hecho, muchos de los bodegueros me comentaron que están comenzando a asociarse con distribuidores locales para conseguir entrar en las ciudades gallegas y, sobre todo, en las cartas de restaurantes. Y ellas mismas también juegan a las dos bandas: mantienen dos líneas, la clásica, que son los Riojas de toda la vida, y la moderna, fundamentalmente basada en el vino de terroir, en la elaboración de un vino a partir únicamente de las uvas recogidas en una parcela determinada, y en la que muchas de las bodegas entraron, según nos dijeron varios de ellos, presionados por un mercado cada vez más selecto y que busca la diferencia. Decidimos seguir esta última línea en la cata, explorar esa otra Rioja posible y comprobar qué da de sí esta fértil tierra cuando la presión de la industria y del mercado afloja un poquito. Aquí está una pequeña selección de lo que más me gustó.

Túbal 2001

El Túbal 2001 de Bodegas Ruconia, por ejemplo, un monovarietal de tempranillo, es un interesante ejemplo de como esta variedad da lugar a matices complejos una vez que se trata de modo diferente. El vino resultante no se puede comprender sin la estancia en barrica de roble nuevo durante doce meses, que modifica la uva y le añade, sin duda, esos matices de vainilla y de chocolate. El resultado final es un vino intenso, complejo, sofisticado aunque, quizá, con una astringencia final en exceso prolongada que hace necesaria una buena cena para ser disfrutado en toda su expresión.

Viña Cerradilla

El Viña Cerradilla Crianza de Bodegas Montemayor añade al tempranillo un 10% de mazuelo ya plantado con anterioridad en la finca de cepas viejas de la que provienen los racimos que crean a este vino. En él, se aprecia también la intervención que el roble nuevo crea sobre el tempranillo, diseñando un vino que combina, al mismo tiempo, un sabor más global con una cierta presencia identitaria del terruño, que se aprecia también en la astringencia final que persiste hasta el final del trago. Sorprende mucho en el Venía Cerradilla como el sabor más colorista y frutal estalla en la primera impresión, y se desvanece como un fuego de artificio al poco mientras se destapa el roble.

Los vinos de Bagordi
Las bodegas Bagordi, de Navarra (aunque dentro de la D.El. Rioja) nos mostraron varios vinos sorprendentes: monovarietales de variedades habitualmente destinadas a completar o a matizar otras producciones de la Rioja. Tres vinos muy notables: el primero, un 100% Graciano que es como un estallido de golosina en la boca, con muy poco retrogusto pero una enorme originalidad. Un vino, desde luego, para mostrar a los amigos y sorprenderse juntos. Otro monovarietal de Bagordi es de garnacha, muy habitual también en la D.El. Navarra, y que destaca también por un sabor muy diferenciado. Un vinazo muy notable es lo Reserva 98 ecológico, un caldo redondo que combina tempranillo, un 15% de merlot y algo de graciano. La relación calidad/precio era también espectacular: ninguno supera los 8 euros.

Picea 650, de Viñedos del Ternero,
¡que pasada!
Por último, el gran descubrimiento de la jornada. Los vinos que hace la gente de Viñedos del Ternero, una bodega de reciente creación en Miranda de Ebro (Burgos), que están comenzando a comercializar los vinos (esta es la segunda añada que distribuyen). El viñedo está situado a 650 metros de altitud, en una zona de condiciones extremas y de gélidas invernadas que dan un carácter único a la viña. Viñedos del Ternero hace dos vinos que llevan ambos el inconfundible sello de la casa: el Miranda Crianza, un complejo vino lleno de sabores a frutas rojas que se prolongan sin miedo durante tiempo e inundan el paladar. El otro vino es el Picea 650, que es una auténtica pasada, y una demostración empírica de lo importante que es la composición del suelo, la climatología, el cuidado en el proceso y la selección de la uva en la configuración de un vino como este, de apenas 9.000 botellas. El Picea 650 se expande lateralmente en la boca nada más probarlo, inunda el paladar con sabores complejos y un sorprendente cielo balsámico. Pura estructura, tiempos, sofisticación, con un cierre lento y apetitoso de regaliz. Sólo por conocer el Picea 650 ya valió la pena esta tarde.



Posteado por Manuel Gago

jueves, noviembre 02, 2006

Preparando una cata de vinos, primera parte.

Me encuentro preparando la cata del día Sábado para el curso de Cultura del Vino.Tengo que elegir los vinos, tintos en esta ocasión.Tenemos que reconocer aromas complejos y delicados, equilibrio , persitencia en boca, suavidad o aspereza en boca, y que recuerdos o sensaciones agradables nos va dejar el vino.

Junto al tema Al Lado del Camino de Fito Páez decido.

Un Alta Tierra Syrah 2002 de viña Falernia, que es una de las bodegas donde se encuentran los viñedos a mayor altura en Chile, 1.700 a 2.000 metros.Un Syrah de clima frío, y con mucho potencial, que puede llegar a ser unos de los mejores vinos del país, en unos años.

Bodegas Navarro Correas 2004 y su Gran Reserva Cabernet sauvignon, de la región de Mendoza, un gran exponente de esta cepa, amable y que sorprende por sus aromas, de excelente relación precio calidad, y uno de mis favoritos.

Don Amado 1999 de Viña Torreón de Paredes, del Valle del Cachapoal Alto en nuestra Sexta Región.Un vino Premium que no he probado, pero que una amiga enóloga me ha recomendado.Cabernet sauvignon y Merlot en un 25 %.

Chateau Piernne de Lune 1999 Gran Cru, que mi amiga francesa Clem nos ha regalado.Un vino de producción limitada de tan sólo 2000 botellas ,que su tío produce en la región de Saint Emilion, y que se vende en vinotecas exclusivas.

Con añadas de 7 años y de cuatros podremos ver la variación en color,complejidad y evolución en botella.

Por Jaime Chávez