miércoles, octubre 18, 2006

Un día inolvidable

Son las 11 de la mañana y el día comienza con un curso de cata de vinos que realizo los sábados en el departamento de un amigo.
Invito a mi amiga gringa, Mary, esta vez para que participe con nosotros
Un Carmenere de la zona de Peumo, un Cabenet sauvignon del Valle de Colchagua, un Merlot del Valle del Alto Cachapoal y un Sauvignon blanc del Valle del Limarí cataremos.

Me llama la atención el Cabernet sauvignon por ser diferente a otros de su tipo y por tener aromas complejos a tabaco, café y pimientas y se siente suave en la boca, es hecho al estilo francés por la viña San Damián. A mi amiga le gustó el Carmenere de Peumo con sus intensas notas a frutas maduras y dulces en el paladar.
El Merlot es sobresaliente, nada menos que un reserva de la viña Torreón de Paredes, mucha fruta, y complejidad y buen equilibrio, y a un buen precio .Comemos algo.

Pero había mas que conocer y degustar, nos toca ir con Mary al Valle del Alto Cachapoal a la fiesta de vinos que se realiza en la zona de Rengo, a dos horas de Santiago.

Tomamos el tren que va a San Fernando y nos vamos conversando con una simpática señora que viene llegando de Uruguay a ver sus hijos que viven en Rancagua cerca de donde vamos.

Nos bajamos en la estación de Rengo, son las tres de la tarde, cerca de ahí un bus nos espera para llevarnos a la primera viña, Chateau los Boldos. Con su clásico estilo francés, y donde los enólogos lo son y hasta los trabajadores lo parecen, nos esperan con sus tintos y un par de rosé, y unas buenas copas.
Vinos con mucha fruta y refrescantes, quizás falta un poco mas de cuerpo para acompañar las carnes que en un improvisado puesto tienen para la venta, anticuchos de cerdo típicos de la zona, falta también el vino con pomelo una tradición de la zona, que es exquisito le explico a mi amiga, se ríe.

Una pareja de gringos se une a nosotros, son de Michigan se ven muy enamorados y alegres, y ella apenas camina solo con la ayuda de un par de bastones y el brazo de su pareja, pero no sueltan las copas, hasta que nos subimos al bus, que nos lleva a la segunda viña, que esta cerca, en los pies de la Cordillera de los Andes.

Que sorpresa encontramos, mientras cambiamos los tiques de las degustaciones, 4 muchachos que imitan a los Beatles tocan sus mejores canciones, Cant Buy Me Love, nos recibe primero y nos apuramos en pedir los vinos, obviando los blancos pido un Carmenere reserva, quizás un poco verde pero con la música se olvida rápido.

De verdad tocan bien me dice Mary, yo me hago el que no entiendo pero la verdad toco guitarra y observo al bajista que es excelente, lo quedo mirando por un buen rato. Un Syrah reserva pide mi amiga gringa, es rico, con buena acidez y tiene notas a humo me dice, Hey Jude nos acompaña ahora.
Alrededor de nosotros hay hermosos jardines y una pequeña pérgola, y una agradable vista de la Cordillera.

Me acerco a la mesa nuevamente para pedir otra copa y me encuentro con Juan Carlos un excompañero de la universidad, nos alegramos de vernos, yo más por que pienso que me va a ofrecer lo mejor de la viña y no me equivoco, su Premium Ona Syrah 2004 dice que lo tiene que ir a buscar y nos dará a degustar,
invito a Mary y se la presento.Abre la botella y esperamos unos minutos para que respire y libere sus aromas, con notas muy dulces de fruta madura, notas a especias, algo de café y muy suave en el paladar se siente, con una increíble persistencia final, es fabuloso, ideal para compartir con alguien escuchando buena música.
De repente se oye I Wanna Hold Your Hand, que calza perfecto con el vino, entregándonos un gran momento.

La tarde se va rápido y seguimos divirtiéndonos con Mary, bailando con Twist and Shout y escuchando la buena conversación de mi amigo, y riéndonos con dos jóvenes amigos brasileños que no dejan de sacarse fotos con los músicos y con las copas llenas en las manos, de vez en cuando aparece nuestros amigos gringos, que se ven muy contentos, y nos hablan a miedo inglés y español. Me acuerdo que hemos traído algo de chocolate belga de la chocolatería de una amiga, es exquisito y lo acompañamos con un merlot que aparece por ahí, no se cuantas copas ya he bebido pero no importa todo esta bien.

Ya es tarde debemos partir pero nos despedimos de los anfitriones de la Viña Anakena, diciéndoles que fue fantástico e inolvidable la fiesta, buenos vinos, música y amigos todo junto, no lo esperábamos.

Juan Carlos nos ofrece llevarnos de regresó a Santiago, aceptamos y nos vamos conversando de vinos, de la vida y de lo bueno que fue el viaje.

Suena mi teléfono y un amigo me invita a un cumpleaños y me pide un consejo para comprar buenos vinos para regalar a su padre hoy, no dudo en decirle un Merlot de Torreón, un Ona Syrah de Anakena. Le digo a Mary si quiere venir conmigo y me dice que por supuesto, es temprano todavía y hay que seguirla me dice...


Por Jaime Chávez
culturadelvino.blogspot.com

1 Commentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

hola amigos


Es muy interesante el blog y entretenida forna para conocer de vinos.
quiero saber como puedo hacer para visitar la Viña Anakena. y degustar sus syrah..

un gran saludo.

Carolina Hernandez

car_hernandrest@yahoo.es

jueves, noviembre 02, 2006 2:43:00 p. m.  

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