jueves, agosto 31, 2006

Blancos muy novedosos

¡Aún estamos en tiempo de vinos blancos! Reconozco que en el verano no es fácil darse de cara con un vino de crianza o de reserva: parece que piden una temperaturas más bajas y comidas más fuertes. Así que aprovecho el verano para darme el gusto de paladear un buen vino blanco a su temperatura ideal, que en los albariños será sobre los 10º, acompañado de ligeros pescados y mariscos, quizás a la sombra de unas parras y sintiendo el batir del mar muy cerca.

Los albariños. No sé si los habéis probado, pero esta uva es una joya. La comparte el sur de Galicia y el norte de Portugal, y es tan versátil que uno nunca deja de sorprenderse. La Denominación de Origen Rías Baixas es una de las de más capacidad de exportación del Estado español. Hay más de cien buenas bodegas, pero no es menos cierto que también es una pasión puramente doméstica. Toda casa que se precie tiene un escuadrón de cepas que dan para el vino del año, ofrecido a los amigos con orgullo. Así que cuando uno va a visitar a amigos de las costas de la provincia de Pontevedra es fácil catar más vinos sin etiqueta que con ella. Y, en algunas ocasiones, algunos albariños caseros procedentes de pequeños viñedos con suelos excepcionales y condiciones de insolación increíbles dan una uva excepcional. Hace poco probé el de Moncho, un amigo de la familia. Excelente, equilibrado, digno rival de algunos Medallas de Oro en catas internacionales. Intenté conseguir una caja, pero imposible: los amigos le salen a Moncho de debajo de las piedras cuando obtiene una buena añada.

En los últimos años, el albariño se ha diversificado para adaptarse a ese enorme mercado internacional. Este verano hemos descubierto cómo. No dejes de probar el Nora 2005: este sofisticado albariño vinificado por Alistair Gardner en la zona del Rosal -en la ribera del río Miño, fronterizo con Portugal- presenta al paladar un cuerpo tostado, una acidez muy suave y un sobresaliente aroma a melocotón que te hace sorprenderte y preguntarte si realmente este es un albariño. La sorpresa es normal y se explica con facilidad: este enólogo neocelandés adaptó el vino a un gusto más internacional pensado para ese público fundamentalmente neoyorquino y washingtoniano, que desconoce las raíces tan étnicas de la acidez del Albariño. De ahí también la excentricidad de su etiqueta y de su nombre, separadas del habitual gusto historicista y por las viejas palabras gallegas de muchos de estos vinos.

Otro blanco albariño, también del Rosal, de etiqueta negra es el Don Pedro de Soutomaior Neve Carbónica. Dirás: ¿pero que demonios le hace esta gente al vino? Pues más o menos lo de siempre, pero más tecnologizado. La maceración carbónica es la técnica más antigua de vinificación: directamente se deposita en un lagar la uva sin romper durante un tiempo determinado. Lo que hace la gente de las Bodegas Galiciano con el Don Pedro es añadirle hielo seco a -40º que quema la piel de la uva para obtener aromas más profundos. De esta forma, el Don Pedro se revela como un vino blanco complejo, con sabores a frutas exóticas y, sobre todo, muy maduras, auténticamente delicioso.

4 Commentarios:

Blogger gb dijo...

En Uruguay la única bodega que ha incursionado en esta cepa es Bouza.

El Albariño 2004 obtuvo una Medalla de Oro en el Concurso Catad´Or Sheraton 2004 de Montevideo en agosto de 2004.

"La plantación se encuentra en la zona vitivinícola de las violetas, Canelones (al sur del territorio uruguayo), y fue realizada con cepas provenientes de Galicia.
La cosecha manual se realizo el 7 de febrero de 2004, luego de un enero con alta luminosidad y pocas lluvias, con uvas en el inicio de sobremadurez.
La elaboración partió de una selección de racimos para su prensado directo sin despalillar. El primer jugo obtenido se llevo a barricas de Roble Francés donde realizo la fermentación y permaneció con sus borras durante 3 meses hasta su envasado el 15 de mayo de 2004."

viernes, septiembre 01, 2006 1:59:00 p. m.  
Blogger Cantro dijo...

Realmente el albariño es todo un mundo. Cada zona, cada municipio dentro de cada zona e incluso cada bodega tienen sus pequeñas manías y métodos que hacen que partiendo de la misma materia prima haya unas diferencias de matices importantes entre unas y otras.

Por ejemplo, hace poco escribí este post sobre la vendimia en mi subzona y un amigo que vive en otra de las subzonas de la D.O. ya me presentaba métodos y usos diferentes... y si lo comparamos con bodegas familiares pero orientadas a la venta al público, como Adegas Gándara, que tienen una línea de vinos criada en lías y haciendo un bâtonnage manual, os dareis cuenta de la enorme diversidad que atesora la zona.

Por cierto, que la DO Rías Baixas se divide en cinco subzonas con morfologías y suelos completamente diferentes (Rosal: fluvial sobre terreno aluvial, Soutomaior al lado de una ría, Salnés entre dos rías, Ulla fluvial pero más fría y escarpada y Condado, fluvial pero en terreno ondulado y con tendencia a la aridez estival)... y todo ello en poco más de 100 kms.

Ah, y además del Albariño en cada una de esas subzonas hay variedades locales que también se cultivan (treixadura, godello, torrontés, loureira...) y que según la zona se podrán mezclar (o no) para obtener otros vinos.

Si venís a España os invito a descubrir todas y cada una de esas zonas. No os arrepentiréis

jueves, septiembre 21, 2006 1:24:00 p. m.  
Blogger José Luis Contreras Muñoz dijo...

Gran blog,llegué por caualidad

sábado, diciembre 23, 2006 9:44:00 a. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

El Estado español se llama ESPAÑA.
Saludos

domingo, septiembre 02, 2007 6:21:00 p. m.  

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